La vocación, don y gracias para el servicio de Dios en el Pueblo
La tercera probación fue un tiempo propicio para profundizar y recoger las gracias recibidas en mi vida como jesuita de manera integral en todas las dimensiones. Si bien, es un tiempo de estudio, oración, reflexión y discernimiento para la incorporación definitiva a la Compañía de Jesús, también fue un espacio para poner el amor más en las obras que en las palabras, a través de la colaboración pastoral en la realidad de Cuba.















