«Altar de la Esperanza»: memoria y oración por quienes buscan y construyen la paz

Oct 30, 2026 | Noticias

Este año, el tradicional altar de muertos de la Curia Provincial de la Compañía de Jesús en México está dedicado principalmente a la memoria de madres buscadoras sacerdotes asesinados entre 2021 y 2026. Bajo el nombre “Altar de la Esperanza”, la ofrenda invita a recordar sus vidas y a mantener presente el compromiso con la paz y la justicia.

Elaborado conjuntamente por jesuitas y personal de la Curia, el altar incluye a nuestros hermanos Javier Campos, S.J., y Joaquín Mora, S.J., asesinados en la Tarahumara. Sus fotografías, junto con las de las madres buscadoras y los demás sacerdotes, hacen presente la memoria de quienes fueron víctimas de la violencia.

En torno a esta ofrenda, el 30 de octubre de 2026, jesuitas y personal de la Curia participaron en una Eucaristía concelebrada por el P. Provincial Enrique Mireles, S.J.; el P. Socio Arturo González, S.J.; y el P. Ecónomo Rodrigo Pinto, S.J.

Durante su homilía, el P. Arturo retomó el Evangelio de la mujer cananea (Mt 15, 21-28), quien persevera ante Jesús para pedir la sanación de su hija. En su insistencia reconoció la fuerza de las madres buscadoras: mujeres que no se quedan calladas y que, frente al silencio y los obstáculos, continúan buscando cualquier indicio que les permita encontrar a sus hijos e hijas. «Una madre no debería rascar la tierra para encontrar a sus hijos. Y mucho menos que la maten por buscar a sus hijos», expresó.

El P. Arturo recordó especialmente a Minerva González Roque, “Minita”, madre buscadora de Puebla, cuyo testimonio marcó su vida. Al compartir la experiencia de haberla acompañado, evocó a una mujer atravesada por el sufrimiento que buscaba la paz y la justicia. En ella reconoció una imagen de Cristo herido que ofrece consuelo y paz.

También habló del sentido de las búsquedas: dignificar la vida de quienes han desaparecido y evitar que permanezcan en el olvido. «Todo mundo tiene derecho a que se le rece, que se le llore, que se le pongan flores, a que se le prenda una veladora», señaló. Invitó a quienes participaron a ser sensibles ante las madres buscadoras, brindarles ánimo y sumarse a su caminar.

Por su parte, el P. Provincial hizo memoria de los jesuitas Juan José Aguilar Colio, misionero en Japón; Francisco Herrera Mayagoitia, quien se encontraba en Suecia; Ernesto Martínez Ramírez Valdés; y Bernardo Murcio Velasco.

Al recordar al P. Ernesto, compartió su gratitud por el acompañamiento que recibió de él cuando comenzaba a considerar su ingreso a la Compañía de Jesús. Con “Neto” realizó sus primeros Ejercicios Espirituales y encontró orientación para acercarse al noviciado y continuar su discernimiento vocacional.

Entre flores, fotografías y oración, el Altar de la Esperanza reunió el agradecimiento por la vida compartida y la memoria de quienes fueron víctimas de la violencia. Una memoria que invita a acompañar a quienes siguen buscando y a renovar el compromiso con la dignidad, la justicia y la paz.