Día Internacional de las Mujeres: un llamado a construir relaciones más fraternas

Mar 8, 2026 | Noticias

Cada 8 de marzo, el Día Internacional de las Mujeres nos invita a mirar con atención una realidad que sigue afectando a nuestra sociedad: las múltiples formas de desigualdad, los diversos tipos de violencias y exclusión que afectan a millones de mujeres en el mundo. Esta fecha es también una oportunidad para escuchar con mayor profundidad las voces, experiencias y luchas de tantas mujeres que, desde distintos ámbitos, trabajan por una sociedad más justa y digna para todas las personas.

Desde su misión de fe y justicia, la Compañía de Jesús reconoce que la promoción de relaciones más fraternas entre todas las personas forma parte del compromiso cristiano con la dignidad humana. Como lo señala el Decreto 14 de la Congregación General 34 de la Compañía de Jesús, la situación de desigualdad que viven muchas mujeres constituye una preocupación que interpela directamente a nuestra misión apostólica y nos invita a revisar nuestras propias prácticas, estructuras y relaciones.

A lo largo de la historia, las mujeres han sido protagonistas en distintos ámbitos como la ciencia, el desarrollo tecnológico, la educación y en innumerables procesos de transformación social y eclesial. Un ejemplo de ello son las mujeres y madres buscadoras, quienes, desde la década de los setenta y particularmente en el contexto de violencia e impunidad que atraviesa el país en las últimas décadas, han tomado la iniciativa de salir a buscar a sus hijos, hijas y seres queridos desaparecidos. Esta lucha tiene antecedentes en experiencias como la de las mujeres del Comité Eureka durante la llamada “Guerra Sucia”, así como en movimientos posteriores como H.I.J.O.S., que han mantenido viva la exigencia de verdad y justicia. Sus aportaciones, sus llamados y sus clamores —atravesados por el amor, el dolor y la esperanza de encontrarles— han interpelado a la sociedad y al Estado. Sin embargo, muchas veces su labor no ha sido plenamente reconocida ni valorada, y continúan enfrentando condiciones de desigualdad y de negación de sus derechos humanos que limitan su participación.

Reconocer esta realidad implica también asumir un compromiso. Para la Compañía de Jesús, trabajar por la justicia incluye escuchar las experiencias de las mujeres, comprender las estructuras que generan desigualdad y promover cambios que permitan construir espacios más respetuosos, seguros y equitativos.

En la Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús, este compromiso se expresa en distintos esfuerzos orientados a promover una cultura del cuidado, prevenir las violencias y avanzar hacia comunidades más justas e incluyentes que abarquen nuestras comunidades, obras sociales, pastorales, educativas y de formación. Se trata de un camino que requiere procesos de aprendizaje, reflexión, discernimiento y conversión tanto personal como institucional.

En este contexto, en noviembre de 2025, la Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús publicó el documento “Orientaciones fundamentales para la inclusión de la perspectiva de género”, que busca ofrecer criterios, herramientas y líneas de acción para fortalecer este camino en nuestras obras y comunidades. La propuesta dialoga con el Proyecto Común de Provincia, el Proyecto Apostólico Común de la Conferencia de Provinciales Jesuitas de América Latina y el Caribe (CPAL) y con las Preferencias Apostólicas Universales, en coherencia con los esfuerzos de la Compañía por promover comunidades más inclusivas y relaciones más justas.

Este documento forma parte del compromiso de la Provincia por seguir construyendo espacios más justos, seguros y respetuosos para todas las personas. Al mismo tiempo, es una ocasión para reconocer y agradecer las múltiples aportaciones que las mujeres realizan a la misión de la Compañía de Jesús —en nuestras comunidades, obras e iniciativas apostólicas— y para renovar el compromiso de seguir caminando juntas y juntos hacia relaciones que reflejen con mayor fidelidad el respeto por la dignidad de cada persona y el llamado a la reconciliación que atraviesa nuestra misión, inspirados por el Evangelio y la espiritualidad ignaciana.