Este 20 de junio recordamos a los líderes religiosos asesinados, a los miles de desaparecidos, a las familias que viven la violencia, a los comerciantes que sufren la extorsión y a los bosques talados de manera clandestina. Es un día para hacer memoria del dolor que nos tiene de pie en cada rincón de México y convocar a todos los sectores de la sociedad a redoblar el esfuerzo para sembrar la paz. En el dolor que vive este país, Jesús nos sigue llamando a la construcción de la paz.
Estos cuatro años hemos aprendido que el gran reto es construir una comunidad responsable y participativa capaz de decidir su propio destino. La violencia encierra a las personas e inhibe la participación social favoreciendo la imposición de proyectos e ideas criminales. El proceso de construir la paz implica salir al encuentro de los demás para sanar, participar y tener un criterio propio. El camino de la paz se construye de manera comunitaria con la gran diversidad de actores sociales.
Construir hoy la paz implica sanar la herida de los desaparecidos, pensar en la juventud abandonada e imaginar la institucionalidad que México necesita. Esa herida se sana con verdad, con voluntad política y reparación del daño. Esos jóvenes se incluyen con atención a sus necesidades y la creación de redes de apoyo. Y esa institucionalidad se renueva con la participación ciudadana.
Hay un reclamo social de ser más partícipes en las instancias que definen lo que somos y queremos. Recuperar la paz exige la creación de espacios de diálogo, donde nos escuchemos y reconozcamos. Si no cruzamos el camino del encuentro será difícil recuperar la paz en nuestra familia, nuestro barrio o ciudad.
En este 4° aniversario nos unimos a la demanda social de tener candidatos o candidatas a puestos de elección popular con integridad como una condición fundamental para construir la paz. Necesitamos autoridades con libertad para poner límites a los grupos delictivos dentro y fuera de las instituciones. Sembremos la integridad hoy para hacer posible la paz del mañana.
Por eso invitamos a las siguientes tres acciones en todos los rincones del país:
- Colocar este 20 de junio un listón o banderín blanco en la puerta de tu casa, en tu escuela o en tu lugar de trabajo para hacer visible el compromiso por la paz, el diálogo, la reconciliación o la esperanza.
- Tocar las campanas de las iglesias este 20 de junio a las 3:00 p.m. como un llamado a construir la paz a todos los sectores de la sociedad y renovar nuestro compromiso a formar la comunidad que hoy México necesita.
- Colocar en los altares de las iglesias fotografías de las personas desaparecidas durante las celebraciones del domingo 21 de junio, elevar una oración especial por las familias buscadoras e invitar a adolescentes y jóvenes a presentar las ofrendas, como signo de una Iglesia que reconoce su lugar y los acompaña en la construcción de esperanza.
Que en Cristo Nuestra Paz México tenga vida digna,




