Miguel Agustín Pro Juárez, fue un sacerdote jesuita fusilado en tiempos de la persecución religiosa que ejerció el gobierno mexicano durante la presidencia de Plutarco Elias Calles.

El padre Pro fue acusado injustamente de ser el autor intelectual de un atentado fallido contra el ex presidente Álvaro Obregón.

Hoy, a 90 años de su martirio, Pro Juárez es un símbolo de vocación a la fe y de lucha por el respeto a la dignidad y los derechos humanos, promovídos por los jesuitas a través del Centro de derechos humanos Miguel Agustín Pro Júarez A.C. (Centro Prodh).

Beatificado en 1986 y en proceso de canonización, miles de fieles le agradecen los favores recibidos y en la parroquia de la Sagrada Familia ubicada en la colonia Roma de la Ciudad de México, donde descansan sus restos y visitan el museo “Padre Pro” ubicado a un costado de la parroquia, para conocer más sobre su vida.

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