Esta mañana, viernes, los miembros de la Congregación y sus asistentes tuvieron que levantarse temprano. Para comenzar la jornada, todos los miembros de la Congregación han recorrido a pie la corta distancia que va desde la Curia General a la Plaza de San Pedro. Los sacerdotes habían puesto sus albas y estolas. El camino se hizo bajo una intensa lluvia. Algunos se preguntaban si serían las bendiciones que el cielo vertía sobre los electores.

La entrada a la Basílica la han realizado por la Puerta Santa del Año de la Misericordia. En este año jubilar promulgado por el Papa Francisco, esta Puerta se abrió el 8 de diciembre de 2015 y se cerrará dentro de poco, el 20 de noviembre de 2016, día de la Fiesta de Cristo Rey. Esta tradición ligada a los años jubilares hace referencia, en primer lugar, al mismo Jesús que dijo: “Yo soy la puerta: el que entre por mí, encontrará la Vida” (Jn 10,9). El símbolo de la puerta implica también la invitación a dar un paso adelante y a dejar algo atrás. Este paso tiene así su sentido en el momento en el que los jesuitas se dispone a elegir un nuevo superior general.

A continuación, los electores han celebrado la eucaristía en la “Capilla de la Cátedra”, donde se encuentra la silla de San Pedro. Esta capilla se encuentra justo detrás del altar principal de la Basílica. La vidriera que representa la luz que irradia el Espíritu Santo sintoniza perfectamente con el contexto de la Congregación General. El Padre Bienvenideo Nebres, el miembro de más edad de la Congregación, presidió la celebración.

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En una breve homilía, Fr. Ben subrayó la relación entre la experiencia de Jesús que tuvo Pedro y la nuestra, como compañeros de Jesús. Con referencias a la Basílica de San Pedro, donde nos encontrábamos, y la
basílica de San Pedro en Gallicantu, Jerusalén, el celebrante describió escenas de la negación de San Pedro y el desayuno con Jesús a la orilla del lago. Lo que nos puede inspirar de estas escenas – insistió Fr. Nebres – es el amor de Jesús por sus discípulos. Es a este amor al que estamos llamados a responder como hizo Pedro “Señor, tu lo sabes todo, tu sabes que te quiero.”

Fuente: gc36.org

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